domingo 2 de septiembre de 2007

No ha llamado


No ha llamado, llevo todo el día de ayer y el de hoy esperando a que suene el timbre, normalmente los fines de semana viene a jugar conmigo a los cacharritos –a todas las niñas de su edad les encanta prepararte comidas con hierbajos y arena- a mi no es que me guste hacer con que como mientras lo tiro, pero estoy con ella y esto me hace feliz. Soporto sus regañinas por algún plato que intento preparar en esa cazuela azul celeste con flores rosas, ella dice que eso no es ahí, tira mis cuatro tréboles mal cortados y echa un puñado de tierra, mientras susurra con voz dulce, tu siéntate que yo te lo preparo, arrimándome una cuchara de tarrina de helado y un plato.
Pero hoy no, no ha venido y ya me duelen los dedos pulgares de la santa maquinita, no se si poner otro de coches o seguir disparando a la gente que sale por los rincones, en el fondo da igual por que a cada nivel nuevo me acuerdo de ella. Seguro que ahora le está preparando esos platos a su muñeca de ojos de plomo –esa que si la tumbas se le cierran- me da igual, la odio, y me da igual que esté jugando con otro, que sea otro niño el que tenga que tirar la tierra con flores mientras hace que come –al fin y al cabo no me gustaba hacer de su marido en esos juegos tontos de niña- si llama no pienso abrirla, que se vaya con su muñeca a jugar o con ese otro que ni conozco, además, mañana no pienso dirigirle la palabra en clase, la odio, la odio y la odio. Mientras sigo matando algunos militares más con metralletas que intentan atacarme, y cuando paso al siguiente nivel me apetece un plato de arena con florecitas cortadas. ……¿Llamará?